
Le dio una última pitada al cigarillo, dejando caer al vacío aquel vicio. Suspiró con algo de amargura el sólo pensar que tal vez esa sería la última vez que viera a Allysa, la última vez que vería su perfecto rostro. Giró sobre sus talones al verla, sonriendo de lado al ver los sueters en el antebrazo de Ally. Sonrió de verdad, como nunca antes. - Luces bien, como de costumbre
- Me gustaría decir lo mismo, pero al igual que tú, estaría mintiendo. - Bromeó sabiendo que su aspecto había sido mejor hace tiempo, aunque pudo haber contestado lo mismo y al menos ella hubiera sido sincera porque él siempre se vería muy bien. -Primero que nada, pruebatelos.- Le dijo una vez que llegó hasta donde estaba él y extendiendo ambos sueters, uno en cada mano, se los ofreció dandole a escoger entre el rojo y el gris.
- ¿Estás diciendo que no soy lindo? Me ofendes, Ally. Sabes que eres hermosa además -habló sin cuidado y tranquilo. Se sacó el buzo negro, dejándolo sobre sus pies y se probó el gris, el que mas parecía combinar con él. Extendió los brazos con una sonrisa mostrandole lo bien que le quedaba. -¿QUe tal, uh?
-Dije que no lucías bien, porque te ven precioso.- Se quedo mirandolo unos segundos, subiendo y bajando la mirada. -Sabía que te quedaría mejor el gris, pero el rojo sigue siendo mi favorito.- Negó levemente soltado una risita, le hacia bien los días que seguían pasando, salir del cuarto y verlo.
Miró su sonrisa sorprendido, olvidandose de todo, completamente de todo. Se acercó a ella pisando su buzo, y apoyó sus manos sobre el cuello de Allysa. Tenía razón ella, estaba bastante diferente, cansada y... destruída no era la palabra, sino abatida. Acarició con sus dedos el rostro de la persona mas linda en su opinión intentando calmar el dolor de Ally aunque le parecia completamente imposible. - Por favor.
-¿Por favor?- Murmuró sabiendo que si lo tenía tan cerca no tenía que forzar su tono de voz para que sonara fuerte y normal. Parpadeó varias veces mirandolo fijamente, sin entender exactamente a que se refería. -Lamento que sea mi color favorito, pero eso no lo sé cambiar. -Fue lo unico que se le ocurrió, había repasado la conversasión en su cabeza y eran esas su ultimas palabras.
Rió al escuchar, aunque fue un sólo resoplido ante lo que dijo. Unió sus frentes rindiendose y cerrando los ojos. Se sentía algo idiota, rogandole aquella a Ally, pero era especial, siempre lo había sido. - Voy a morir, y sé que te enfurecerás, me odiarás y querras que me quede. Pero te pido que eso lo hagas después. Ahora quiero hacer una sola cosa y te ruego que me dejes hacerlo, una última cosa, que misteriosamente siempre he querido hacerla. ¿Por favor, Allysa?
Cerró los ojos tragando con dificultad, sabía lo que quería y también que quería que lo hiciera pero lo que había dicho antes de ese "por favor" le había tirando todo al piso, le había derrumbado lo poco que había mejorado al verlo. -Si te dejo que lo hagas... si lo haces, ¿Prometes que vivirás? ¿Me prometes que te quedarás conmigo, que no te irás?- Continuó susurrando para que no se notara el tono en el que hablaba, que no pudiera darse cuenta de que había comenzado a suplicar ante la idea de que también él muriera. -¿Prometes que no me dejarás como todos, muriendo?-
No respondió, sabiendo que de por si... sus preguntas tenían la misma dolorosa verdad. Le dolía dejarla, sobre todo por que ella no lo merecía. Sacudió la cabeza odiandose por pensar las cosas en vez de decirlas, asi que desapareció la distancia besandola como tanto quería. Presionó mas el cuello de Ally para acercarla más a él, besandola de una manera intensa y eterna como quería que sea en realidad todo aquello.
No supo realmente para que había abierto la boca, sabía la respuesta desde antes de decir en voz alta todo aquello pero tenía que decirlo, tenía que hacerle ver que no podía morirse también. Que más daba ya, una vez que sintió sus labios sobre los de ella cualquier idea sobre el futuro o sobre la muerte desaparecieron, ni siquiera los días anteriores podían perturbarla. Subió sus manos dejandolas sobre los hombros de Steven apretandolo ligeramente.
Casi sonrió cuando notó que respondía su beso, seguro de que no iba a hacerlo. Soltó su cuello rapidamente para abrazar su cintura todavia besandola a pesar del cambio. Se separó lentamente, sin demasiadas ganas de hacerlo pero no podía lastimarla más. - Lo siento, Ally. Mereces... -tomó aire algo perdido en lo que decía, todavia prendido a ella. -Mereces un mundo que yo no puedo dartelo ni a ti, ni a nadie. Irme va a ser mejor, liberara a todos. Al menos... quiero que sepas que te llevas todo conmigo, que te dejo todo aquí, sólo a ti.
Sus manos apretaron todavía más sus hombros evitando cualquier futuro intento de alejarse. Bajó la mirada respirando varias veces, profunda y lentamente, hasta que la levantó nuevamente buscando sus ojos. -Yo no te he pedido nada que puedas o no darme, lo único que te he pedido es que no mueras. ¿Quieres irte? Hazlo, no puedo detenerte porque no soy quien para hacerlo, pero no mueras. Necesito saber que seguirás, en alguna parte del mundo y que podré pensar en ti preguntandome qué harás, dónde estarás y con quién.- Se detuvo cuando sintió que el nudo en la garganta no la dejaría seguir, no lo podía imaginar muerto porque eso era lo que más dolía.
-¿No... no es mejor saber que siempre estaré contigo en vez de con otra persona, Ally? ¿No es mejor saber que siempre estaré bien contigo en tu imaginación en vez de podrido en otro lugar? Esto... es lo mejor, además, he matado a mucha gente, beauty. Me lo merezco... quiero -rió ante su comentario soltandola finalmente, sacandose de su cuello unas tontas chapas que siempre llevaba. - Es lo último que queda de los Welts, es el nombre de toda mi generación -susurró acariciando las letras con cariño. - ¿Puedes quedartelo? Al menos tendré que volver a buscarlo.
-¿Conmigo pero muerto? Donde sea que estés estuvieras, seguirías aquí conmigo, en mi mente.- Se rió de si misma notando lo tontos que sonaban sus comentarios, dejaban de sonar como ella para sonar como todo aquello de lo que había huido siempre. -Lo mejor es que vuelvas, porque existe el perdón y el reivindicar el camino. Pero, aunque merecieras morir, yo no merezco que mueras.- Bajó las manos rindiendose ante la idea de que tendría que irse, pero igual se quedo con la estúpida esperanza de que volvería, tendría que hacerlo al menos por las chapas. -Vuelve.-
Se rió por lo que dijo y acarició su pelo, librandole la frente de todo pelo. Dejó la cadena en las manos de Ally, dolido por sus palabras, demasiado verdaderas. Se acercó a ella para besarla una vez pero suave y dulcemente, en un minimo beso. - Haré todo lo posible por volver. ¿Eso te convence? -le dijo con una sonrisa, levantando una ceja para hacerla reír.
Se guardó la cadena en el bolsillo del jean y la otra mano la llevó hasta sus labios pasandola por estos intentando guardar el momento en su memoria lo mejor posible. -Jugaré pistas de blue todas las veces que sea necesario hasta encontrarte. Buscaré y buscaré, dibujaré y dibujaré.. me sentaré en ese sillón feucho de pensar hasta que sientas lastima.-Rió un poco sabiendo que al menos se podía bromear sin importar el momento en el que estuvieran.
Se rió al ver su sonrisa, acariciando las terminaciones de sus labios con la yema de los dedos, demasiado suave y pendiente de aquello, clavando los ojos negros. - Usarás la cadena al menos? Por favor. Me siento como Wolwerine de Xmen. Y tu eres mi Rose.
Yo te lo había prometido Stev. (le hablaba al perso o.o)
Etiquetas: steven welts
martes, 9 de marzo de 2010 @ 12:48 / 0 daisies
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