¿Cómo sabias que funcionaría?


- ¡No puede ser imposible! -cerró los puños al decir eso, de la manera mas terca que podría existir. Se acercó a él dando grandes pasos sonoros en el suelo, con el entrecejo fruncido ante la impotencia. - Tu... Él dijo que no eras como ellos. Ella también lo dijo -dudó ante sus palabras, hablando con algo de dolor ahora. Con angustia demasiado notoria no solo en su voz sino en sus ojos. - ¿No quieres serlo tampoco? ¿Por que tanto empeño en ser un Guardián? Tal vez... -todo lo que dijo se fue realmente al vacío, suspirando al terminar de acercarse a él, lo suficientemente cerca para ver las heridas en el rostro, tratando de controlarse y no tener lastima por aquel dolor. - ¿No sientes nada, Nat, ahora? ¿En algún momento?
Nathanael la seguió con los ojos cuando se acercó con aquella actitud, que era naturalmente la misma de siempre. Pensó entonces en las palabras de su padre y las de Sarah, las cuales no había querido pensar antes por alguna razón. Bajó la mirada y luego volvió a elevarla ante sus preguntas, mirandola a los ojos. Tenerla tan cerca le incomodó, le produjo algo extraño. -No lo sé- le respondió apartándo su mirada. -No es empeño por ser un guardían, es que.. no puede ser Molly, yo vivi siempre asi...- intentó explicar. '¿No sientes nada, Nat, ahora?' repercutió en su mente y volvió sus ojos hacia ella. -No estoy seguro. ¡No comprendes! Yo no se lo que siento, ni mucho menos ahora.-
Abrió los ojos como nunca antes lo había hecho, moviendo los claros ojos de manera dolida obligandola a dar pasos hacia atrás. No sólo retrocedía en su despacho, sino en todo lo que había pensando. ¿Para que ayudar? Jamás lo lograba entender, nunca entendería que la gente no necesitaba ni quería su ayuda. Se abrazó a si mísma tan fuerte que si estuviera un poco mas consiente entendería que eso abriría su herida. Pero no le importó, era mas el dolor que podía producir un grito o la decepción y el rechazo. Los pasos la llevaron a golpearse contra la biblioteca, nada sucedió al hacerlo, sólo se concentró en mirar sus propios zapatos. - Lo siento. Puedes hacer lo que quieras no... -buscó las palabras y encontró las obvias. - No te molestaré más, Frank.
Notó que ella se apartaba de él pero no se movió de su lugar, simplemente la observó por un momento y en el momento en el cual dejó de hacerlo, su mirada se posó en nada en especial. ¿Él un iluminado? ¿Cómo podía ser? Su padre lo sabría entonces, ¿por eso habai dicho aquello? Sarah se había dado cuenta de que él era igual a ella? -Molly vas a lastimarte.- dijo acercándose apartándo sus brazos para que simplemente dejara de abrazarse a sí misma con esa fuerza, ¿estaba mal de la cabeza acaso?. Escuchó que ella pronunció su nombre real y de repente de sus labios sonaba.. raro, siempre la habia escuchado llamarlo por otro nombre y eran sólo 'ellos' quienes le llamaban Frank. -No me molestas, ¿no lo entiendes?- Dijo mirandola detenidamente. -No es que quiera ser como ellos, es que de ser así he vivido siempre en la misma mentira..¿Para qué me enviarían aqui si sabian que podría volver a sentir algo? Yo se que no soy normal, como ellos, sé que volví por una razón y que no pude asesinarte por otra.. se que me dolió saber que Sarah moría por mi culpa, y sentí odio hacia mi padre por intentar dañarte, dañarme..Porque intento hacer las cosas bien. Pero lo se por alguna razón que no comprendo.. Molly, yo no se que siento pero quiero saberlo, y no se, no se como hacerlo.- Dijo un tanto confundido. -No quiero que creas que me molestas, porque no es asi.-
- ¡Ves! Sabes que no eres normal, te dolió el perder a Sa... Sarah y sentiste odio. Nos ayudaste ayer, nos ayudas hoy y siempre. Hasta a mí me ayudas y... proteges, si es que así puedes decirle -refunfuñó caprichosa, apoyando sus manos vendadas salvo por los dedos sobre el cuello de Nathanael, tratando de que la mirara y entendiera. - Puede que no seas un Iluminado, si es que eso te cuesta creer. Pero sientes. Dejame... probarlo, si no funciona. Puedes golpearme e irte, y no volverá a insistir nunca más. -terminó de hablar mordiendose la lengua intentando no decir 'de seguro no volveré a hablarte más de la verguenza'.
Nathanael la miró en silencio mientras ella hablaba, asimilando por un momento todo aquello. Quizás era cierto, quizás él en realidad.. no era parte de aquel grupo de personas que lo habian criado, pero de ser así, ¿por qué? ¿Por qué lo dejarían vivir con ellos? No sabia cómo responderse aquello porque habia visto muchas veces como asesinaban a los traidores, a los que ellos consideraban traidores por mentirles sobre los iluminados en sus vidas. La miró con atención al sentir sus manos en su cuello porque era extraño sentirla tan cerca, porque él a veces prefería mantener cierta distancia que ella siemrpe rompía a veces sin darse cuenta; no sabía bien que era lo que lo llevaba a mantener aquella distancia, tampoco porque no se había apartado como otras veces. Quizás fuera uqe no quería lastimar sus sentimientos, o quizás fuera que ya no le molestaba tanto; y es que los últimos sucesos habían, de cierto modo, abierto su mente y todas aquellas noches en el cuartel contemplando la nada, pensando en ellos, en ella..No sabia que había sido.
-Yo no te golpearía.- respondió mirandola ante s
us ocurrencias. No lo habia hecho cuando quería asesinarla, no lo iba a hacer ahora obviamente. Además no quería hacerlo. Bajó sus ojos al hombro de la joven y se quedó observando la herida vendada, ella habia recibido una bala por su culpa y casi habían asesinado a todos en el cuartel. -¿Probarlo? Supongo que está bien.- asintió el joven mirandola. Lo cierto era que no sabia como podría ella probarle algo, él ni siquiera entendía si eran 'sus' sentimientos a veces. Pero si era un iluminado fácilmente podía 'aprender'. ¿Aprender sería la palabra correcta? Él conocía los sentimientos, sabia las reacciones en su mayoría por analizarlas, los iluminados eran tan espontáneos algunos, no habia sido dificil aprenderlas de memoria. Pero no sabia 'qué' era lo que sentían ante cada una de ellas, simplemente conocía los actitudes o respuestas que tenían ante cada uno de ellos.
Sonrió debilmente al escucharlo, a veces podía lograr tanto con las palabras por más absurdas que sonaban, a ella le producia un suave temblor, mas parecido a un cosquilleo.
¿Que iba a decirle? Lo siento, era justo. Todo sonaba como un experimento de una manera fría y tediosa si se lo veía. Pero había estado creyendo que esa era la solución. Los libros lo decían, War lo decía. Tenía que ser cierto. Y si no funcionaba, iba a ser su fin como líder. Iba a ser igual a Gabriel.
Movió suavemente sus dedos para correr un poco el rostro de Nathanael una vez más, logrando que la mirara. Casi hipnotizada por sus ojos, le costó cerrar los suyos y ponerse en puntas de pie debido a la diferencia increíble de altura.
Apoyó, con el nudo en el estómago aun mas vivo asesinando, sus labios sobre los de Nathanael. De manera dulce o eso creía ella, tan ignorante al ser la primera vez que rozaba sus labios con los de otra persona. Pero lo hizo, tomando el valor que le faltaba y deseando con todas sus fuerzas no salvarse, no salvar Farewell, amar a su padre, sino que por primera vez Nathanael sintiera.
El joven dejó que ella recorriera un poco su rostro con sus dedos, sintiendo aquella sensación, sintiendo aquella necesidad de sostener su mano con la suya y dejarla allí sobre su mejilla; era una sensación rara, nueva. Con Sarah habían pasado cosas, sí, pero porque debía hacerlo de cierto modo no porque realmente sintiera algo por ella; se sorprendió ante aquel pensamientos, ¿se suponía que sentía algo por Molly entonces? Él se quedó observandola también con detenimiento al ver sus ojos sobre los suyos de aquella forma, y fue como que la notó acercarse más pero algo le impidió detenerlo; sintió sus labios rozar los suyos, y sintió aquel extraño sentimiento. Aquel calor en su pecho, aquello que había sentido de forma leve muchas veces cuando la sentía cerca pero que ahora ante aquel acto de alguna forma se había intensificado, y en aquel momento acortó la distancia, simplemente colocando sus manos levemente sobre la cintura de la joven. Sin saber que aquello, el simple hecho de responder a aquel roce, a aquel pequeño beso, lo hacía sentir, lo hacia demostrar a
lgo evidente, algo sencillo, que simplemente sentía algo por ella. Que no lo sabía tampoco. Eso que Sarah siempre habia buscado, eso que jamás habia conseguido del todo. Se apartó de ella confundido, dejando caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo. La aceptación de las cosas era un poco más dificil que la suposición. La miró a los ojos mientras su mente analizaba todo aquello. -¿Por qué?- le preguntó sin saber por qué había salido de aquella forma una pregunta así. No sabia a que se refería, si a por qué lo habia besado, o por qué había respondido. -Yo...- la miraba aún, ante lo que había producido en él, aquella sensación que nadie había conseguido antes. Supo que no era normal, en él, en ellos. -No soy como ellos.- finalizó. ¿Qué le sucedía con ella? ¿Porque la había, básicamente, besado? Sentía como de hecho había querido seguir besándola, era extraño. Frunció el ceño. Aquello que habia sentido en el pequeño, aquella sensación que había invadido su cuerpo. -¿Cómo sabias que funcionaría?-
Al alejarse, Molly se inclinó hacia él como si quisiera que no se alejara, pero reaccionó al instante. Estaba lo suficientemente abrumada para perder la cabeza, pero tampoco podía hacerlo tan evidente. Aunque lo evidente estaba bastante claro, las mejillas sonrojadas y las manos temblorosas que cayeron por el pecho de Nathanael cuando se alejó, eran 'lo evidente'.
Se alejó de él notando que tal vez necesitaban un espacio, olvidandose que detrás de ella estaba la biblioteca aun. Golpeó su espalda con ella dejando caer varios libros sobre su cuerpo, produciendole una sonrisa en el peor momento. Bien caracteristico de Molly.
Escuchó sus palabras, sin saber si sonreír o festejar que tenía razón pero al ver el ceño fruncido de Nathanael prefirió volver a la seriedad, no era correcto sonreír en los momentos que el chico se peleaba consigo mismo. Pero fue la última pregunta que logró sorprenderla.
- ¿Funcionó? -susurró lo mas bajo posible, apoyando su mano en la biblioteca, asombrada por lo que dijo, demasiado evidente en sus ojos al hablar.
Muchas cosas pasaban por su mente, pequeños flashbacks idiotas, abrumadores, palabras. Cosas que su madre alguna vez le había dicho, la extraña duda de su padre algunas veces. No entendía qué habían hecho con él, quería saberlo, quería hablar con su mdre pero sabía sería un poco raro poder ingresar a la base a sabiendas de que, bueno, todos sabían que había asesinado a su padree. Suponía. Aunque dudaba que alguno hubiera escapado con vida, lo cual le daba el derecho de la duda. ¿No? Los libros cayendo le llamaron su atención y posó su vista sobre ella nuevamente.
-Eso creo.- respondió contemplandola, era nuevo lo que ella habia despertado en él. -Sentí algo pero no estoy seguro de que tan bueno sea.- añadió volviendo a verla. -¿Si no es asi? ¿Qué sucedería si no es así? Siempre dije que estaba enamorado de ti para que creyeras que era como ustedes pero en ningún momento creí sentirlo, y ahora... - Frank bajó su mirada hacia el suelo y entonces, la pregunta del millón llegó a su mente sin que él se lo propusiera. ¿Ella habia sentido algo? Sus ojos se posaron sobre el rostro de ella,
y su mente quería saberlo sin realmente saber por qué. -¿Por qué lo hiciste?- Le preguntó acercándose a ella. -¿Por qué querías que sintiera? ¿Cómo sabias qué hacer, Molly?-



uno de esos rols que van a la historia por favoritos (L)

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miércoles, 2 de junio de 2010 @ 12:05 / 0 daisies


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