Soooo, ¿Te quieres casar conmigo?


- No estoy enojado, solo...me asusta precisamente lo que vas a decirme. - Esbozó una pequeña sonrisa nerviosa, pero aprovechó el que Lucianne le extendiera los brazos para abrazarla. Recostandose para poder hacerlo.
Sonrió cuando la abrazó, acomodandose en su abrazo pero deteniendose al recordar lo que iba a decir. Siguió en sus brazos, pero se alejó un poco para poder mirarlo seria.
- Quería... primero, pedirte perdón por todo lo que he dicho. Sé que te lastimé la vez anterior que dije... cosas que para mí son verdades pero ahora dudo. Dudo demasiado si tienes tú razón o yo. Quiero pedirte perdón por no ver todo el amor que me das, a todo lo que renuncias por mí o la atención que me das y yo nunca veo. O todas las mujeres a las que les has dicho que no -sonrió en broma apoyando una mano sobre el pecho de Cedric, moviendo su mano de manera inconsiente mientrás hablaba, mirando sus dedos de manera distraída. - Siempre estoy tan concentrada en ver lo malo, la gente que me deja, la gente que me decepciona o... o no sé, lo único que hago es ver lo malo cuando estás aquí. Y es lo más importante. De todo. Lo que quiero decir -volvió a tomar aire esta vez mirandolo con una leve sonrisa. - Quiero creer que es para siempre. Quiero confundirme con todas las estupideces que me creí, quiero estar contigo para siempre. No quiero intentarlo, quiero que sea realidad. Quiero que todo lo que nos costó hacer casi un año sea para siempre -se detuvo unos minutos, haciendo esa mueca rara que hacía cuando pensaba en algo. - Te amo, Cedric Black, ahora y ahora sé que siempre. Por lo que quiero cambiar todo tipo de tradiciones, por que somos medios raros, y además me dijiste lo que querías. Soooo, ¿Te quieres casar conmigo?
Cedric amplió su sonrisa al escucharla. Al notar aquella esperanza y confíanza en sí misma que tanto Cedric había buscado. Pero la última pregunta le sorprendió por completo, dejandolo algo aturdido durante un momento. Aunque al darse cuenta que el silencio que él había dejado entre las palabras de la chica y su respuesta, tal vez era incomodo e incluso doloroso. - Gracias. Por darte cuenta que te amo, y que éste amor durara por siempre. Por descubrir que aunque haya cosas que no son para siempre, la historia no tiene que tener un final allí. - Se acercó a ella para besarle la frente, ganando tiempo para pensar como seguiría hablando. - No debes pedir perdón, debí imaginarmelo. Es más, debí apoyarte. Sé que lo de Blanche...dos veces, debió haberte hecho sentir mal. Lo lamento yo Lú. - Volvió a hecharse hacia atrás en la cama, para poder verla a los ojos. - O por no haberte demostrado como me propuse, el que hay más razones por las cuales puedes ser feliz. O que si no las hay, pues yo las inventaría y las haría realidad solo para tí. - Negó con la cabeza como reprochanDose, y soltó un suspiro. - Debería pedirte disculpas por millones de cosas Lucianne. Por el misterio, por el no contarte sobre mi pasado, por el siempre mantenerte al margen incluso de lo que me sucede en el presente tan solo para intentar protegerte. Por haberme ido tanto tiempo, por presionarte para que me perdones, por cambiarte. Lo que sucede es que tú me has cambiado a mí, tú has hecho que deje de ser alguien que se revolcaba con cualquiera y pensaba que la vida era un castigo. Para volverme alguien que valora lo que tiene, que agradece, que se arrepiente, que tiene sueños, deseos, metas...Alguien que vive.- Le acarició la mejilla un momento, mientras la miraba con una mirada dulce y profunda. - Gracias. Por eso y por todo lo demás, que si lo nombro no terminaría nunca. Pero...no. No nos casaremos. Porque sé que haces esto para que yo no este molesto, o tal vez para comprobar que si juramos estar por siempre todo se derrumbará. Creeme que pasar todos los días de mi existir contigo sería el mejor regalo que yo podría haber recibido de aquel Dios en el que no creo. Pero no es el momento. No...no estas lista. - Dijo con simpleza, sosteniendo aquella sonrisa tierna. - Y no creas que eso es un problema, al contrario. Prefiero disfrutar de lo que tenemos ahora y luego, cuando sea el momento...casarnos. Si no, ¿Qué haremos cuando cumplas 25 huh? Ya no tendremos qué hacer más que tener hijos. Aunque la idea de...-Bromeó, riendo por lo bajo. - Lo que quiero decir es que te amo. Más que a nada, más que a nadie. Y sé que tú también lo haces. Es por eso, porque nos amamos, el que debemos esperar. Quiero que estés segura, que no exista esa idiota duda. Y no es mi plan el que lo cambies tan solo porque soy yo quien te lo dice, quiero comprobartelo. - Afirmó, acomodandose en su sitio. - Quiero que con el tiempo veas el que te amaré por siempre. Porque lo haré.

Etiquetas:

miércoles, 2 de junio de 2010 @ 11:43 / 0 daisies


« Older posts Newer posts»



Copyright ©. Layout by OhMissLinda.
Please view with Google Chrome in a screen resolution of 1280 x 800.
Picture from: Tumblr All rights reserved 2011 - Infinite.