por favor

18 de julio ~ Nuevo cuartel.

No quedaba muy lejos el cuartel del edificio de tortura, pero con el caminar lento, casi arrastrandose de Molly, a ese mínimo grupo de mujeres le costó llegar. Athena había puesto el brazo de la chica detrás de su cabeza para ayudarla a caminar, juntas iban primeras, sabiendo el destino, mientras que la nena y la mujer que las había salvado iba detrás. No sabían que había pasado con el dueño de ese lugar, pero no les importaba otra cosa que escapar. De todos modos tenían lo que buscaban, salvo que había encontrado algo demás en el camino. Algo que no quería encontrarse ni en sus mejores pesadillas.
La iglesia del primer cuartel de los Iluminados apareció frente a ellas, Zeus la había elegido como segura, lo cual era, y como Molly había nacido ahí había aceptado el lugar como nuevo. Miró hacia el techo cuando se acercaron, tratando de ver mas allá. Pero nada sucedió, y si estaban ahi no los logró ver. Empezó a preocuparse, dudando si lo habían conseguido. Pero al entrar y encontrarse con dos hombres que ella reconocía suspiró aliviada. Lo habían logrado.
Le susurró a Athena que necesitaba cinco minutos para descansar, dejandose caer en el suelo, con la espalda en la pared de la entrada. Vio a la rubia mirando hacia todos lados, deseando tener las fuerzas y poder darle un sagrado golpe, pero se contuvo escuchando varios pasos anunciando su llegada, sabiendo quienes iban a ser los primeros. O esperando. Aunque realmente no tenía ni idea que iba a hacer o sentir, supuso que era mejor levantarse e irse, aunque su cuerpo no dijo lo mismo.
Nathanael estaba un poco extraño aquel día, y es que el día no había empezado bien para nada. Había prácticamente sido despertado a los gritos por una mujer que le decía que Benjamín lo necesitaba, y que le decía que algo sucedía con Blair; Nathanael no madrugaba demasiado, pero como había estado de vigilancia parte de aquella noche había creído que podría darse el 'placer' de dormir un poco más. Pero no había podido ser así, debido a que pronto se había tenido que levantar corriendo prácticamente y en el momento en el cual había llegado a la habitación indicada, todo había ocurrido. Era increíble, él no tenía una maldita idea de todo aquello que Benjamín le había contado o que aquel cientifico le había 'intentado' explicar en su propia demencia -desde el punto de vista de Nate que lo odiaba.
Pero no había mostrado realmente mayor preocupación que la necesaria. Era cuestión de ver como serían las cosas y conocer mejor sobre la condición de aquella joven. Después de todo ella era buena y jamás le había hecho, en sí ,daño a nadie. Le costaba creer que realmente podría hacerlo. Negó y se encaminó hacia la puerta principal, esperando cambiar puestos con alguno de los guardianes que estaban en las puertas que se encontrara muy cansado. Necesitaba algo que hacer porque realmente entre el hecho de que Molly no regresaba y que él no podía dejar de pensar en ella, y todos los nuevos problemas con Blair, Nate prefería hacer guardia. Por todo eso no buscaba en ningún momento ser líder, porque él a veces prefería abrirse y listo. Por mucho de que fuera a dar su opinión sobre las cosas y ayudara en todo lo que pudiera. Pero todos aquellos pensamientos se borraron de su cabeza como si alguien hubiera presionado alguna especie de botón con aquella capacidad, y se detuvo en seco al ver las personas que estaban allí. Sus ojos se abrieron un poco más de lo normal y se movieron hacia la mujer rubia que estaba allí, no demasiado lejos. -¿Sarah?- dijo incrédulo, completamente incrédulo. No podía ser cierto. Ella no podía estar viva. -Estás muerta..- murmuró llevándose una mano a la cabeza y notó como ella lo veía, y corría para abrazarlo fuertemente. Nate se quedó en su lugar sin saber qué hacer, sin entender del todo qué era aquello, y se apartó levemente para contemplar su rostro intacto. -Estás viva.- comprendió finalmente y entonces observó por sobre el hombro de la chica a Molly en el piso contra aquella puerta. Por lo que se apartó de la rubia para su desconcierto, y caminó hacia ella con preocupación. -¿Estás bien?-
Se hizo un gran revuelo cuando Nathanael llegó, no sólo Athena intercambió miradas con Molly, sino que varias de las personas que estaban empezaron a alejarse. Sobretodo notando los ojos extraños de Molly, esos solamente celetes, no azules, con el iris demasiado brillante. Creían que era alguna especie de Guardian que había dejado a Molly hacia tiempo, y ella también empezaba a creer lo mismo.
Hasta que vio a Sarah abrazando a Nathanael, pegandose con mas fuerza a la pared, como si pudiera escaparse de la situación, pero no pudo en ningún momento. Su compañera se dio cuenta, acercandose a ella para ayudarla a levantarse. Molly extendió la mano a la nena que habían ido a salvar, esperando a que la tomara con intenciones de irse de ahí. Por que no sólo estaba fuera de lugar, no pertenecía a ese lugar.
Asintió frunciendo los labios, rogandole a sus labios no moverse ni soltar ninguna palabra. Alzó los ojos mirandolo seria y le dedicó una mirada que por lo menos por parte de Molly jamás iba a olvidar. Llena no solo de dolor, angustia y tristeza, sino un leve tono de decepción, que
parecia sumamente extraño con el color de sus ojos.
Nathanel la miró detenidamente, observando a aquella niña que estaba con ella de paso, pero volviendo a elevar sus ojos hacia ella con el ceño fruncido. ¿Por qué le hacía eso? ¿Por qué lo miraba así? Negó porque no quería pensar que era por Sarah, no quería creer que era por ella. Contempló los ojos de Molly con atención y notar aquellos sentimientos desprenderse de su mirada hacia él, le producieron una sensación extraña. Porque ella jamás lo había visto de aquella forma, porque no entendía por qué él habría provaco aquello. -Molly, por favor..- dijo por lo bajo deteniendola levemente por el brazo, sin comprender del todo por qué había dicho aquellas palabras pero simplemente las había dicho. Él no había buscado lastimarla con su comportamiento, o lo que fuera. Nada iba a cambiar, que Sarah estuviera allí nada iba a cambiar y sin embargo con su mirada sentía lo opuesto. Soltó su brazo para dejar caer su mano contra su cuerpo.
Sintió como los observaban, sintió Sarah los observaba comprendiendo la situación evidentemente pero él tan sólo bajo su mirada; sabía que en si nadie sabía quien era aquella rubia o qué significaba. Y Nathanael estaba bastante seguro de no saber que significaba tampoco.
Se detuvo al ver que tomaba su brazo, deteniedose con un leve signo de esperanza que se acabó en el momento que él la dejó caer. Quiso rebuscar su mano pero no lo logró, volviendose solo un ademan rapido con su mano. Sintió el tirón de Athena dandole a enterar que debían irse, pero no le prestó atención. Lo cierto era que Nathanael no tenía la culpa para nada. No había querido que eso sucediera o lastimarla. Pero no podía mantenerse ahi sabiendo que estaba tomando algo que no era suyo. Por que jamás iba a ser suyo y las palabras de Sarah iban a matarla toda la noche. Aquel 'te has apoderado de él con tus Iluminados' iba a repetirse una y otra vez renovando la verdad. Alzó sus ojos una vez más con una mirada un tanto mas tranquila, humedeciando sus labios pegados al no hablar hacia tanto tiempo.
- Lo siento, Nate -susurró lo mas bajo posible, sintiendo la mirada de Sarah en su nuca, sintiendose mas culpable. Finalmente le prestó atención al tirón de Athena, comenzando a caminar junto a ella en busca de una nueva habitación o cualquier lugar lejos de ahí.
Nathanael no comprendía en sí la situación y le molestaba pensar que Sarah tuviera algo que ver con todo aquello, y de hecho se lo haría saber si es que había sido ella. Molly no podía simplemente hacerle eso, porque no entendía las razones de sus acciones; él sabía que algo sucedía. Ella reaccionaría de otra forma, él podría sentir que podría reaccionar de otra forma. Sabía que Molly estaba mal, lucía cansada y parecía que no la había pasado realmente bien; Nate quería saber qué había sucedido, cómo se sentía y si necesitaba que la curara o algo así. Como siempre hacía, como él siempre hacía.
Sintió sus palabras, aquel susurro mientras aún miraba hacia abajo pero luego elevó sus ojos hacia Molly una vez más, contemplandola detenidamente. E inclusive la siguió por un momento con su mirada cuando notó que se iba con Athena, y aquella niña. Notó como Sarah se acercaba lentamente pero Nate realmente no la miró, sólo contempló como la castaña se alejaba. Sentía que lo dejaba o algo así, y no entendía por qué. Negó y volvió su mirada hacia las puertas principales, sentándose en uno de aquellos bancos de aquella iglesia. No tenía nada que hacer.

BUAAA DRAMATICOS DEL ORTO.

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domingo, 18 de julio de 2010 @ 1:30 / 0 daisies


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