Todos necesitamos amar a alguien.

No llores, Lux, por favor.
Abrió los ojos algo asustada cuando se alejó de ella, asustada por que la dejara al haberle ignorado sus preguntas. Siempre hacia eso por necesidad, no por costumbre o deseo. Rechazaba a la gente cuando trataba de tocarla, con su familia era diferente. Realmente dejaba que lo hicieran, pero un seguía bloqueandose en el momento de mantener un contacto diferente, una conexión diferente. Para desconforme de Leander, dejó escapar varias lágrimas tontas al ver lo que hacia y le mostraba. Recordaba vagamente el episodio, pero si recordaba las pocas veces que su hermano había llorado, y tenía un vago recuerdo de esa situación, odiandose por recordar algo que para Leander había sido importante, por mas tonto que hubiera sido.
Se secó las lágrimas dejando ver la sonrisa enorme que Leander había logrado con su acto, realmente agradecida por regalarle ese acto que nadie más iba a ver. O tal vez si, pero le gustaba que lo hubiese hecho.
- Eres un tonto -sonrió dulce acercándose para besarle la frente unos largos minutos, cerrando los ojos al hacerlo. Tomó suavemente el papel de las manos, acariciando los bordes al hacerlo. - Deberías... deberías mostrarle a los demás esto -esperaba que él entendiera a que se referia. No al dibujo, sino a su actitud. - Lo guardaré y lo pegaré en la cama, servirá para no llograr. Gracias.
Little...— Negó, guardando ahora las manos en los bolsillos de su pantalón, teniendola cerca y pudiendo sonreirle al ver su sonrisa. Había logrado lo que quería después de todo, que dejara de llorar, como ella en un momento lo logró con él. Al hacer una mueca, respirando hondo, arrugó un poco la nariz, y luego alzó un poco una ceja. —Yo soy así ocntigo, no es como que...— Moderó sus palabras. Porque lo que iría a decir era cierto; él era él con ella, los demás poco le importaban, sin embargo se lo guardó, reprochando. Tú deberías mostrarle a los demás lo hermosa que eres, pero no me quejo.— Él sabía que su hermana no hablaba demaisado con nadie, pero se tomó aquello un poco a la broma para hacerle reír, y se encogió de hombros con una cara fingida de celos. —Porque me daría envidia.
- No lo soy -se apresuro a decirle mirandolo algo ofendida, esa mirada que solía tener con Leander. Algo complice, que sólo él iba a entenderla. Un codigo de sus tantos que habían implementado cuando Lux se negaba a hablar. - Me agrada que seas así conmigo, y te lo agradezco -dejó sus manos sobre su regazo, guardó el pequeño papel en el bolsillo de su jean. - Pero podrías hacerlo con alguien más. -de nuevo iba al tema, algo que jamás iba a poder evitar Lux.
¿Para qué?— Le preguntó, y luego largó un suspiro que daba punto final al tema. A Lux le encantaba, simplemente amaba el atormentarlo con que necesitaba de alguien más. Y no quería entenderlo, pero Leander lo único que necesitaba era a ella, a su hermana feliz y sonriente como la había visto segundos antes.
Se acercó, y tomó sus manos entre las de él al ponerse de cuclillas frente a ella, besandolas un segundo antes de mirarla. Yo estoy bien.— Le aseguró, recordando cuanto se lo preguntaba. —Y estaré bien siempre.
- ¿Seguro? Todos necesitamos a alguien. -volvió a sonreírtierna cuando besó sus manos, pero sin rendirse aun ni tirar el hacha de guerra ni en ese día donde había dejado de creer en la posibilidad de que pudiera querer a alguien. - Todos necesitamos a alguien. Todos necesitamos amar a alguien ya sabes lo que decía tia Kiki, 'all you need is love' -movió las manos de un lado en una expresión graciosa aunque respetaba lo que había aprendido de su madrina. - Hasta yo.
Yo te amo a ti.— Le aseguró, una certeza era que Lux era la persona a quién más quería, por no decir la única porque en realidad existían excepciones. Ahí estaba su tía, Kiki y su madre aunque no estuviera más con ellos. —Es suficiente con eso, ¿cierto? Y no me importaría si quieres o amas a alguien más, little, pero...— Se rascó la nuca con la mano un minuto, dudando de seguir, pero haciendolo al mirarla. —Yo no necesito a nadie más que a ti. Y no me vengas con eso de que no estarás siempre...— Le pidió, casi acusandola con el dedo al señalarla un poco, porque conocía aquel discurso. Era de lo que más hablaban y eso, en realidad, no era bueno. —Porque Lux, el día que no estés tampoco estaré yo.
Suspiró enojada por lo que decía, sin poder sacarle nunca información a Leander. Lo había intentado con Penelope y casi lo había logrado, pero aun desconfiaba de lo que ella le había dicho. Le sonrió tierna sacandose las zapatillas mientras se recostaba en su cama, acostumbrada a dormir en la habitación de su hermano cuando vivían en su casa. - Ya te gustará alguien y por lo menos me harás feliz un mínimo segundo con eso -se dio la vuelta fingiendo estar ofendida, tapandose con las pocas mantas que había en la cama de Leander. - Mientrás tanto puedo seguir preguntandole a Penelope lo que me falta saber.
¿Ah?— Le preguntó levantando ambas cejas al escuchar aquello, pero terminando por reír mientras se ponía de pie, reincorporandose para sentarse a su lado, en ese mínimo espacio de la cama que quedaba, aunque ella fuese tan pequeña, para que al mirarla pudiera acariciarle con la mano el cabello, apenas. —¿Te diviertes con ello, cierto?
Aquello fué una pregunta bastante en broma, aunque sabía que si, que así era y no importaba si ella hablaba con Penelope, pero supo se enojaría si se enteraba cosas por ella y no por él. Se acercó un poco, por eso a su oído, y antes de dejar un beso de buenas noches sobre su frente, le susurró:
La besé.
Rió cuando escuchó su pregunta, de hecho, si se divertía. Sabía que Leander no era un tonto y que había estado con mas chicas, pero nunca alguien con quien pudiera relacionarse ella, o del mismo colegio. O al menos... fuera parecida a ella. Por lo que era gracioso y necesario. Abrió los ojos cuando la besó, dandose vuelta para tomar uno de los tantos almohadones y lanzarselo suavemente, sin mucha fuerza de su parte. - ¡¿Por que no me lo dijiste?! ¡No me cuentas nada! -empezó mirandolo dolida y traicionada, era probable que si a ella eso le sucediera iría a contarle. Aunque jamás pasara. - No confias en mi.
¡Te lo estoy contando ahora, mujer!— Le dijo, tomando el almohadón, y tocandose la cara con una mano, fingiendo dolor por el mínimo golpe que le había dado. Entonces rio, y era cierto, muchas cosas no se las contaba, porque no debía saberlas, pero aquello era demsiado tonto como para que no se lo dijera, y en realidad, no pretendía que volviera a pasar o algo así, como su hermana podría imaginarse. —Fué anoche, no me das ni tiempo de respirar.— Negó en broma.
- Mentira. No ibas a contarmelo. -afirmó enojada girandose un poco para mirarlo de frente ofendida, aunque lista a soltar todas sus preguntas. - ¿Que harás? ¿Lo volverás a hacer? ¿Sientes algo por ella? ¿Estás jugando con una pobre pelirroja? Ella gusta de tí, me lo dijo. -se llevó las manos a la boca tratando de detener toda su charla cerrando los ojos como si hubiese elegido de la nada dormirse.

Favorito. Se rolea lindo con Pat los domingos.

Etiquetas: ,

domingo, 29 de agosto de 2010 @ 5:46 / 0 daisies


« Older posts Newer posts»



Copyright ©. Layout by OhMissLinda.
Please view with Google Chrome in a screen resolution of 1280 x 800.
Picture from: Tumblr All rights reserved 2011 - Infinite.