'Quiero hablar con Molly Davies' dijo en el momento en el cual ingresó golpeando a un idiota que le había prohibido el pasado,nadie le prohibía el pasado y mucho menos un iluminado cualquiera. Alguien que simplemente existía por existía, y no tenía una misma razón de vivir. Él tampoco lo hacía, pero al menos era útil para si mismo, no como aquel sujeto que simplemente aceptaba ordenes de una niña de 15 años. Bueno, se corrigió mentalmente, de un sujeto que ahora estaba muerto. Hilarante, sonrió de lado y se encaminó hacia donde le habían indicado que se encontraba; podía observarlos seguirlo, como si quisiera atacar a aquella niña, cuando ya lo habría hecho si tuviera intenciones de hacerlo. Aunque, en su momento lo había querido; ahora simplemente venía a sacarle un poco de sangre para salvar a alguien, que irónicamente, era relevante para ella. Así que, ¿cómo podría negarse? Además, de paso, él ya se quedaba con una muestra y todos eran felices.
Nadie perdía. Le encantaban esas cosas. Clayton ingresó en la habitación y se detuvo, contemplando a aquella joven detenidamente con una media sonrisa ciertamente maliciosa; ¿no era ella perfectamente imperfecta?.
-¿Podrías controlar a tus iluminados? Parecen animales falderos.- Comentó en un tono despectivo y elevó su mirada hacia los iluminados que lo miraron desconformes. Él se encogió de hombros y volvió su atención hacia ella. -Necesito tu sangre.-
Molly escuchó cierto desastre desde una de las habitaciones que había usado Jordan para conectar la maquina molesta al corazón de Molly, estaba sentada por lo que no necesito demasiado movimientos para alcanzar su arma y guardarla en su espalda como costumbre, no tenía la fuerza como para usarla pero algo era algo. Al menos podía tirarla y que a algún idiota le diera en la cabeza. Lo cual era poco probable. Acomodó su brazo enyesado en el pañuelo que estaba usando para que quedara de nuevo bien, aunque después de que Moritz se lo hubiese doblado con naturalidad no creía que eso volviera a suceder, cuando vio entrar a aquel intruso al lugar, sin llamar, sin permiso alguno y golpeando algunos Iluminados en el camino segun parecia. Alzó las cejas al verlo tan bien, como si no hubiera pasado nada y aquel 'cada vez los hacen mejores' giró en su cabeza sin mucho sentido.
- Wow, es lo más romantico que me han dicho en meses -admitió con cierto sarcasmo tomandoselo bastante bien, aun seguía con esa actitud rendida sobretodo por que estaba conectada a una maldita maquina que vivia por ella. - Me agradaría saber quien eres y luego hacer el intercambio de la bendita amada sangre -susurró casi en broma, por que la situación era extraña y el sujeto demasiado creído, muy poco Guardian si es que asi se lo veía.
-¿Romántico? Vaya, Nathanael debe haber sido el peor novio de la historia.- Comentó desinteresadamente, y se aseguró de que lo molestaría con eso en el futuro. -No tengo interés en brindarte información que sería irrelevante para ti, pero considerando que he venido aquí para conseguir tu sangre para salvar la vida de tu noviecito, mejor pasamos a la parte del intercambio.- Añadió mirandola detenidamente, porque ninguna niña iba a darle ordenes. No aceptaba ordenes de nadie, había sido siempre así y por lo tanto, eso no iba a cambiar. Su nombre no era de interés en lo más mínimo, ella jamás sabría quién era o de lo que era capaz; tampoco comprendería por qué.
-Comprendo que acabas de llegar de una lucha. Me di una vuelta por el lugar.. así que dudo que tengas ganas de llevar una discusión que perderías con un desconocido que no tiene interés en llevarla contigo.- Comprendía que Gabriel Davies también había muerto en aquel ataque, lo cual era bastante heroico de su parte, pero ¿acaso aquel sujeto no había sido siempre así? Era una buena forma de morir. -Mi nombre no es nada para ti, estoy fuera de tus límites Molly Davies.-
Tarde se dio cuenta que se había puesto de pie muy rapido, por simple impulso y que no sólo le dolió el esfuerzo sino que el cable del que dependia su vida tiró con fuerza volviendo a tirarla hacia atrás, sentandola como si no quisiera que se escapara. Cerró los ojos con fuerza al notar eso y la fuerte puntada en el pecho recordandole que no podía hacer demasiado, la dejó algo ciega. Pero era importante, el nombre era importante por lo que levantó la vista aun mirandolo.
- Debes de saber que no eres el primero que dice ese nombre para convencerme, se está volviendo poco original con el tiempo y también poco creíble -no iba a agredirlo por mas que su voz sonara baja y sarcastica, pero ella no era así. Sólo que odiaba que nombren a gente en vano cuando el recuerdo dolía. - Puede que no sea nada para mi, pero un nombre es un nombre, es una identidad, y si no lo dices, no tienes sentido alguno -la oportunidad se iba por lo que suspiró y tomó aire para tranquilizarse y sonar como antes era. - Si es que está vivo, agradecería una pista. Una mínima. Y te daré lo que sea.
Clayton la observó detenidamente y por un momento analizó sus movimientos, observando sus reacciones. Ella parecía aún sentir algo por una persona que había desaparecido por tanto tiempo y aparentemente creía que estaba muerto, lo cual le causó gracia, porque entonces él tendría que haberlo dejado morir. Pero, Nathanael había resultado interesante y un excelente hobbie para pasar el tiempo; además, por mucho de que le costara admitirlo, alguna vez había importado. -Lamento que los demás sean tan poco originales para buscar tu sangre, pero honestamente yo no perdería mi tiempo viniendo acá con una excusa así. Soy un poco más inteligente, por suerte. Cosas positivas que uno obtiene de la genética.- Comentó y dio un par de pasos hacia aquella máquina que estaba conectada a la chica; un par de iluminados se adelantaron y Clayton elevó sus manos como indicando que no iba a hacer nada. Volvió sus ojos hacia Molly y sacó algo de su bolsillo, lanzándoselo. -Parece que ya no eres tan inocente como antes.- Comentó. Se trataba de aquel relicario que alguna vez Molly le había dado a Nathanael, y que aparentemente él aún conservaba. -Necesito tu sangre para completar mi trabajo, y si no lo haces puedo regresarlo, pero no te prometo que quiera interesarse por ti una vez más. Frank no siente, es como su padre, pero un poco más inexpresivo; me cae mejor ahora, debo admitir.- 'Sin pierna y todo' pensó el joven, aunque en realidad había logrado conseguir los materiales necesarios y ya estaba en proceso. -Mira, si no me das lo que quiero, puedo conseguirlo por otro lado. Tu eres la parte fácil, porque supuestamente eran algo.-
No logró atrapar el objeto, pero cayó sobre la cama lo suficiente como para que Molly pudiera verlo y tomarlo con la mano sana. Lo observó unos minutos con cierto aire de melancolia, tomando aire antes de poder mirarlo de nuevo a los ojos sin resultar lo demasiado debil y sentimental. Que los Iluminados quisieran lanzarse de nuevo al hombre le dio pie para enojarse, cansada de ser tratada como niña, el enojo le dio un poco de vida.
- Vayanse, no necesito guardias y si quiere matarme, lo hubiese hecho antes -se quejó frunciendo el ceño y notando como balbuceaban cosas sin sentido pero Molly volvió a mirarlos furiosa y ellos terminaron por marcharse. Se estiró un poco para llegar a su mesa de luz, teniendo que sentarse un poco mas cerca de ella y encontrar una de las jeringas que había ahí, escondidas por Molly. - No necesito que nadie se interese por mi, estoy conectada a una maquina si no ves. Demasiado sexy. Por mas que pueda no lograré sacarme sangre por mis propios medios asi que si me ayudas -extendió el objeto hacia él, esperando que la ayudara si es que tanto deseaba la sangre de una buena vez. - ¿Por que se supone que lo ayudas si es que nada te interesa?
Clayton observó su reacción ante los iluminados y posteriormente volvió sus ojos hacia ella. Tomó aquella jeringa y sacó la tapa de la aguja para tomar su brazo, ingresando la aguja en el lugar adecuado. Observó detenidamente la jeringa llenarse de sangre y la sacó, quitándo la aguja, y sacando un pequeño frasco que se encontraba en el interior de su bolsillo mientras escuchaba sus palabras. -No estarás por siempre conectada a eso, no seas tan melodramática Davies, eso parece que se hereda también.- Comentó frunciendo el ceño y pasando la sangre a aquel frasco para taparlo, y colocárlo de regreso a su bolsillo. -Frank era mi amigo, y además, harían una pareja excelente. Él con una pierna menos, tu conectada a una máquina. - Añadió y asintió levemente, alejándose de la camilla.
-Además, yo no dije que nada me interesara.- Palabras ciertas, pero era comprensible que con su actitud algunas cosas pudieran malinterpretarse. -Muy bien, todo lo que necesitaba. ¿No es esto grandioso? Mucho más fácil, y sin nombres. ¿No crees?- Sonrió y se acomodó su abrigo, abrochando los botones.
Cerró los ojos unos minutos sin querer mirar realmente, por que si había algo que odiaba Molly era ese momento y si, todavia le tenía mas miedo a las agujas que a las panteras con tentaculos. Otra persona se hubiese quejado y hubiera reaccionado y luchado por su sangre, pero realmente a Molly no le importaba. Si el tipo frente a ella iba a crear una manera de impedir que ella destruya al virus, ojalá le fuera bien. Jordan iba a enojarse, pero no tenía ni fuerzas ni ganas de pelear.
- Soy realista -lo corregió cerrando los ojos cuando escuchó lo siguiente, tragando lentamente para hablar. - No era necesario ese comentario cuando no volveré a verlo, ¿no crees? Demasiado fuera de lugar. -quiso decir otra cosa pero el 'no quería seguir preocupandome' era bastante idiota. Movió un poco su brazo sin darle mucha importancia para volver a mirarlo. - Oh, si, grandioso. Me siento como una especie de prostituta bastante barata que ni pregunta el nombre del cliente. -negó unos minutos pensando en Athena y la visión le dio asco. Volvió a mirarlo seria, aunque tratando de ser un poco mas simpatica. - El nombre te dará humanidad, agradecería si lo dijeras. No voy a andar gritando que viniste a robarme.
-¿Fuera de lugar? ¿Existe algo fuera de lugar en este lugar? Tu existencia es fuera de lugar, mi existencia es fuera de lugar, la existencia de los guardianes es fuera de lugar, la de los iluminados es fuera de lugar para ellos. ¿Qué es fuera de lugar? - Comentó elevando las cejas y caminó hacia la salida para posteriormente detenerse, volteando a verla. -No eres realista, eres conformista. Crees acaso que lo has perdido todo? Recién está comenzando. - Cromwell la miró con desinterés porque si algo no soportaba era las personas como ella, por algo tampoco se relacionaba mucho con la gente; realmente no era bueno relacionandose con nadie y prefería no hacerlo, le parecía aburrido y una pérdida de tiempo. Estabas solo en Farewell, le gustara al que le gustara. -¿Qué te dice que no volverás a verlo? ¿Tu muerte? Por favor, si fueras a morir, ya lo habrías hecho. Eres como un maldito gato con siete vidas y ni siquiera esos existen ya casi.- La miró de reojo y volvió su vista hacia la puerta, aquellos grandes ojos celestes. -Mi nombre es Clayton Cromwell, y de hecho, vine a robarte, así que no me molesta que lo digas.- afirmó sin mirarla. -Pero no lo digas muy alto, podrian tomarte de loca, estoy muerto.- Comentó y sonrió de medio lado para elevar su mano hacia su frente tal cual soldado, y se dirigió hacia la salida de la habitación.
-Oh gracias por el aviso.
Era tan alentador ese 'está comenzando' pero Molly había tomado un postura diferente, en vez de aquel sarcasmo e ironia, terminó por sonreír a lo que él hacia. Le daba gracia, era cierto, alguien tan sincero dentro de un humor agrío. Prefería eso a idiotas que se acercaban a ella y le decían que iba a morir e idioteces comunes que en esos momentos vivía. - ¡Un gato! -exclamó riéndose de verdad, mordiendose el labio al no poder creer cuanta razón tenía. Pero se estaba riéndo, el muy maldito lo había logrado sin realmente quererlo. - Suerte, Clayton -dijo cuando estaba en la puerta, girando los ojos mientras intentaba volver a su lugar. - Enviale un saludo a robocop -dijo en un tono que se podía escuchar, aunque sin mucha gracia hasta escuchar el saludo por parte de él y rió una vez mas cuando lo vio marcharse. Vaya loco, se recostó en la cama dandose cuenta de que la gente debería ser así en realidad y si lo volviese a ver, en mejor estado, seguramente haría lo posible para convencerlo de que se quedara ahí.
No es romantico ni nada, salvo que se nota cuando Molly aun quiere a Nate, pero es muy comico♥ y supongo que es lo maximo de Nathanael que tendré por meses.
Etiquetas: molly davies
domingo, 28 de noviembre de 2010 @ 3:57 / 0 daisies
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