se acercó a ella poniendose el sombrero para poder tomar la mano de Elena. La tomó sin darle importancia a lo que podría pasar, empezando a caminar por el centro. Plagado de gente, todos miraban a un enorme árbol en el medio de la gran plaza. Steven ya lo había visto un día con poco interes, pero esa vez era diferente. Esperó unos minutos uniendose a todas las miradas-.
Distraída mirando la mano que le había tomado solo caminó a su lado bastante sorprendida ante la actitud de él y al detenerse, levantó la mirada topándose con el enorme árbol que le hizo inclinar la cabeza y abrir su boca. – Es… como… - Sonrió irguiendo la nariz como de costumbre. – ¡enorme!
No habló. Se mantuvo en silencio por largos minutos mientras la gente contaba como estupida, para Stev. Cuando terminó la cuenta regresiva las luces del árbol se prendieron mostrando un perfecto árbol de navidad con todo tipo de colores. Stev sonrió finalmente como si todo aquello fuera conocido.
Se mantuvo igual de sorprendida en el momento que las luces se encendieron, y así durante varios segundos hasta que giró la cabeza para verlo. Entonces lo vio sonreír y ella también lo hizo levemente, casi con ternura. Era perfecto, no entendía porque estaban ahí después de todo lo que había pasado esos últimos días, pero no quiso pensarlo tampoco. Entonces presionó su mano apenas, como pidiendo que la mirara.
Giró unos milimetros, para mirarla serio, con las luces de colores reflejadas en sus ojos. Le sonrió de lado, esperando que le guste todo aquello que sucedía -. No es la gran cosa. La gente lo toma muy en serio-.
-Parece gustarte. –Afirmó riendo apenas para molestarlo, no podía evitar hacerlo aunque quisiera. Entonces se acercó, apenas para susurrarle al oído. – Gracias Stevie.
La navidad es lo único que aun me gusta -susurró manteniendo la sonrisa, mientras corría los mechones rojos que escapaban ante el viento para ocultarlo detrás de su oreja-. De nada, Elenita.
Le acarició la mejilla y antes que pudiera detenerla se puso de puntitas para besarle la frente y luego reír. – Ahora puedes matarme, ahogarme o lo que sea. – Bromeó sacándole la lengua.
Etiquetas: steven welts
domingo, 28 de noviembre de 2010 @ 19:45 / 0 daisies
Please view with Google Chrome in a screen resolution of 1280 x 800.
Picture from: Tumblr All rights reserved 2011 - Infinite.

